LA CONCENTRACIÓN

¿DÓNDE ENFOCAR LA MENTE?

Mejorar la concentración es una tarea conveniente en nuestras vidas, donde las causas de distracción son tantas.

Dice Swami Sivananda que si concentras los rayos del sol por medio de una lente puedes, quemar un pedazo de papel. Los mismos rayos dispersos no pueden hacerlo. Si deseas hablar a una persona que se encuentra a una cierta distancia de ti, te sirves de tus manos como altavoz para hablarle. De igual modo, si reúnes los rayos dispersos de tu mente y los enfocas hacia un punto, tendrás una maravillosa concentración. La mente concentrada te servirá para enfocar la meditación de forma correcta.

 

1.- ¿QUÉ ENTENDEMOS POR CONCENTRACIÓN?

Centrar la mente en un único pensamiento. Durante la concentración se desvanece la agitación de la mente. Una sola idea ocupa toda la mente. Los sentidos se apaciguan y dejan de funcionar. Donde hay una concentración profunda no existe conciencia del cuerpo ni de cuanto le rodea a uno.

Cuando estudias un libro con profundo interés, no oyes si alguien te grita llamándote por tu nombre. Tampoco reparas en alguien que se ponga ante ti. No hueles la suave fragancia de las flores puestas en la mesa junto a ti.

 

Swmia Sivananda jugando con Swami Vishnudevananda

Todo el mundo posee una cierta habilidad para concentrarse pero para la evolución personal y para la práctica de la meditación debe desarrollarse la concentración hasta un grado elevado. Difícilmente puedes experimentar emoción, éxtasis ni elevación cuando la mente se llena de pensamientos mundanos. Tendrás que llenar tu mente de pensamientos sublimes y espirituales.

Practicar ejercicios de concentración aclara las corrientes del pensamiento, las ideas y mejora nuestra energía y vitalidad mental. Esta mejoría nos permite llevar a cabo tareas que antes nos llevaban un tiempo excesivo. La concentración favorece la fuerza de voluntad y nos da serenidad.

 

2.- EJERCICIOS DE CONCENTRACIÓN

Es fácil más fácil concentrar la mente en objetos externos que en los internos o en ideas, pues tenemos una tendencia natural hacia el exterior. En las etapas iniciales de la práctica puedes hacer los siguientes ejercicios mentales, con los ojos cerrados, sentado confortablemente con las piernas cruzadas o sentado en una silla. Comenzaremos por sencillos ejercicios mentales de visualización antes de pasar a los que utilizan elementos externos como la llama de una vela (tratak), imágenes, ideas o centros energéticos internos como los chakras.

 2.1.- Una flor del jardín.

 Contempla un jardín conocido con los ojos cerrados Comprueba que hay muchas flores y de diferentes colores. Ve acercándote a un macizo de flores y una vez te hayas centrado en ese grupo del mismo color, busca una que destaque por su textura, olor o color. Explórala con paciencia, recreándote en sus características. No permitas que el resto de sus compañeras te atraiga. Sólo existe una flor en el jardín en este instante. Mantén la imagen de la flor elegida tanto tiempo como puedas.

 2.2.- Un grupo de sonidos.

Escucha un grupo de sonidos que se producen en un espacio cercano con los ojos cerrados. Observa como forman un murmullo en el que varios se mezclan. Elige uno de ellos. Al principio puede ser difícil. Deja pasar unos segundos y podrás distinguir un sonido de otros. Elige uno de ellos y observa la vibración que produce. Puedes también observar el más débil y buscar a continuación el siguiente en intensidad, hasta llegar al más potente y descender en ese mismo orden hasta el menos predominante. No dejes que te provoquen reacción. Observa el sonido como si fuese el único que se produce en un inmenso silencio del Universo.

2.3.- Una fruta conocida

Visualiza una fruta que identifiques con facilidad, una naranja o una manzana. Lleva toda tu atención a sus características principales. Es tu fruta favorita y conoces su color, su forma, su rugosidad, todos sus detalles. Ve contemplando sus características. Primero en su integridad. Luego ve analizando una a una. Mientras lo haces disfruta de su color, apariencia, sabor y olor. Es la única pieza de fruta al alcance de tu mente. Puedes también intentar concentrarte en alguna de las características de su interior, como la pulpa o las semillas. Descarta los pensamientos asociados a la visualización, mientras disfrutas de la observación de los pequeños detalles.

2.4.-Tratak

¿Cómo enfocar la mente?

Ahora continuamos con un ejercicio de concentración en el exterior, el Tratak, que nos acerca al silencio profundo de nuestra mente de una manera sencilla y directa.

2.4.1.- Objetivo

El objetivo de este ejercicio es observar un objeto o una parte de un objeto, con la mirada fija, sin parpadear,  durante un tiempo breve, cerrando los ojos a continuación. Posteriormente visualizamos el objeto de nuestra observación con los ojos cerrados. La visualización del objeto observado se sitúa normalmente en el ajna chacra, centro sutil de energía vital del cuerpo astral, que se localiza en el entrecejo.

2.4.2.- Tipos

Podemos practicar TRATAK en la llama de una vela, lo más recomendable al principio, pero también en una ilustración positiva, en una imagen.

2.4.3.- Técnica

Explicaremos la técnica de TRATAK con una vela, pero podemos sustituir la vela por otras imágenes siguiendo las mismas pautas.

1) Siéntate en una postura sentada, cómoda y con las piernas cruzadas para proporcionar una base sólida para el cuerpo. Puedes utilizar una de las posturas de meditación que describimos en Espacio Humano de Septiembre.

2) Mantén siempre la cabeza, la columna vertebral  y el cuello estirados formando una línea recta pero sin tensar.

3) Siéntate sobre un cojín. Las personas mayores o menos flexibles pueden sentarse en una silla cómoda de respaldo sólido y recto y cruzar los tobillos.

4) Relaja el resto del cuerpo cuanto te sea posible, en particular los músculos de la cara, el cuello y los hombros.

5) Abre el pecho y eleva la caja del tórax para estimular la respiración abdominal. Relaja el cuerpo y la mente.

6) Coloca las manos sobre las rodillas en la posición “chin mudra” o en el regazo, descansando la mano derecha en la izquierda, con las palmas de la mano hacia arriba.

7) Busca una habitación en penumbra que no tenga corrientes de aire.

8) Coloca una vela que tenga una llama estable.  Preferentemente una vela de unos 15 o 20 centímetros de altura con la base sólida. Estabilizan mejor la llama que las pequeñitas. Dedica la vela sólo a esta práctica, como el resto de elementos que utilizas en la práctica de la meditación. De esta forma los objetos se cargan con la energía del silencio y no con otras.

9) La llama de la vela debe situarse a la altura de los ojos. Para ello colócala en el centro de tu altar, el espacio sagrado para tu práctica, de forma que no tengas que flexionar el cuello y éste permanezca alineado con la columna vertebral. Puedes utilizar un banquito cubierto por una tela de colores neutra para evitar distracciones. La llama debe estar cerca de ti. La distancia de tu brazo es una buena medida.

10) Respira conscientemente durante unos minutos. Respira despacio como si fuera la inhalación y a exhalación del aire lo más importante del momento. Respira en presente.

11) Si utilizas gafas retíralas si es posible (si la imagen de la vela no se distorsiona demasiado). En caso de usar lentillas de contacto, practica Tratak a primera hora de la mañana antes de colocártelas.

12) Visualiza la llama, durante medio minuto al principio, parpadeando lo menos posible. Inicialmente puede que tu mirada se distraiga con algún objeto cercano a la vela. Por eso es mejor que la habitación esté en penumbra.

13) Concéntrate en la llama de la vela como si fuese el único objeto del Universo. No permitas que la mirada contemple algo diferente de la llama. Abstráete de otros objetos.

14) Deja que las lágrimas se produzcan de forma natural al mantener los ojos abiertos. No fuerces la vista en exceso. Céntrate en la parte más luminosa de la llama.

15) Cierra los ojos y visualiza la llama en el espacio situado entre las cejas durante el mismo tiempo de la visualización. Comienza con un minuto de concentración y ve aumentando gradualmente.

16) Repite el ejercicio tres o cuatro veces, observando la llama cada vez más en su centro, en su zona más luminosa. Aumenta gradualmente el tiempo de observación. Tu mente se abstraerá de otros objetos en poco tiempo.

15) Comienza Tratak  observando la vela medio minuto y visualizándola con los ojos cerrados durante uno. Aumenta gradualmente, intentando que la visualización se prorrogue lo más posible.

3.- LA CONCENTRACIÓN, CLAVE DEL ÉXITO EN LA VIDA

 Quienes practican la concentración mejoran su actitud en el trabajo Pueden realizar cualquier trabajo con una seguridad científica y una gran eficiencia. La concentración purifica y calma las emociones que surgen en la mente, fortalece la corriente del pensamiento y clarifica las ideas.

La concentración desarrolla la fuerza de voluntad y la memoria, agudiza e ilumina el intelecto, proporciona serenidad y calma mental. Además proporciona fortaleza individual interna, paciencia, una gran capacidad de trabajo, vivacidad, penetración, agilidad, una gran capacidad de comprensión. Elimina la inquietud, la agitación de la mente y la pereza. Te hace intrépido y desapegado. Nada es imposible para la persona que practica regularmente la concentración.

4.- UN PROCESO MENTAL NO UN EJERCICIO MUSCULAR

Tratak es un proceso mental no un ejercicio de los músculos de los ojos. No hay que forzar la vista ni cuando observamos con los ojos abiertos, ni cuando visualizamos la vela o la imagen con los ojos cerrados. Junto con la respiración consciente, reduce tus deseos y actividades, te ayuda a renunciar progresivamente en los objetos, calma la mente y te acerca a la soledad necesaria para atraer al silencio. Disciplina los sentidos, controla  la ira, tu poder de concentración se consolidará. Tenemos demasiadas causas de distracción en nuestra vida.

5.- DIEZ CONSEJOS PARA MEJORAR TU CONCENTRACIÓN

 *Sé gradual y firme en tu práctica.

*Evita cualquier tensión en el cuerpo y en la mente.

*Reduce los excesos físicos y mentales al hablar, comer, beber o dormir.

*Observa el lado positivo de tu vida.

*Reduce tu cantidad de pensamientos.

*Finaliza tus tareas, no las dejes a medias. No saques conclusiones precipitadamente, no hagas las cosas sin orden.

*Cierra los ojos a menudo

*Respira conscientemente siempre que puedas.

*Piensa en un objeto de concentración de forma cómoda y continuada. No permitas que la mente vagabundee.

*Practica ejercicios de visualización y tratak progresivamente.

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